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Tres jóvenes empresarios cuentan su experiencia en las Jornadas de Emprendimiento

M. Padilla, A. de Cabo, D. García de la Rosa y E. Almirón

M. Padilla, A. de Cabo, D. García de la Rosa y E. Almirón

Córdoba, 22/03/2011.- “Me gustaría que los actuales estudiantes conozcan mi experiencia, que tengan una visión general de lo que supone ser emprendedor, que tiene sus momentos buenos y malos, pero que es una figura básica para un país”. Quien lo dice tiene 26 años, acabó la carrera en 2008 y codirige una empresa que este año prevé facturar 800.000 euros.  Su nombre es David García de la Rosa y, junto a María Padilla y Alfonso de Cabo, ha sido protagonista de la mesa redonda ‘Anímate a emprender’, segunda actividad de las Jornadas de Emprendimiento organizadas por el Área de Empresas de ETEA.

La figura del emprendedor, las motivaciones que le llevan a crear una empresa y las dificultades que se pueden encontrar a la hora de poner en marcha un proyecto ha sido los puntos sobre los que se ha movido la mesa redonda, a la que han asistido unos 50 estudiantes. Para María Padilla, la empresa era la salida natural a sus estudios de Empresariales en ETEA: “Yo tuve muy claro siempre que quería ser empresaria, cuando acabé la carrera, junto con dos amigas estuvimos pensando qué sería lo mejor y al final creamos Cang21”.

Cang21 es una plataforma de intercambio, que parte del antiguo concepto del canje para facilitar las relaciones comerciales entre empresas. “Tenemos muy buena acogida entre las empresas, porque su mayor problema es la liquidez y con nuestra plataforma se hacen pagos por compensación, explica María Padilla.

El de Rodia es otro caso de éxito que también surgió en los pasillos de ETEA. “Hace tres años, en quinto de carrera, hablaba con unos amigos sobre qué podríamos hacer al acabar los estudios, le dimos unas vueltas y decidimos crear Rodia”, afirma David García de la Rosa. Hoy, Rodia es una empresa que vende 35.000 pares de zapatillas con el diseño como valor añadido y unas expectativas de facturación que podría superar el millón de euros en poco tiempo.

Para García de la Rosa las cosas han ido muy deprisa: “Al principio daba un poco de vértigo, cualquier decisión, cualquier idea daba miedo, pero desde hace unos meses ya tenemos un poco los pies en el suelo”. Pero ser emprendedor no es fácil, según la experiencia de Rodia. Según García de la Rosa, “No están los suficientemente reconocidos, y lo más difícil es la financiación, los bancos siempre piensan que les estás vendiendo una moto”.
Para Alfonso de Cabo, el más experimentado de los tres participantes en la mesa redonda, los emprendedores tienen muchas barreras que romper. “Ser emprendedor está casi mal visto, como si sólo quisiéramos cazar subvenciones, cuando es alguien que tiene el valor y la iniciativa suficiente como para poner en marcha una idea en la que cree”.

Desde la asesoría DCabo Consultores, Alfonso de Cabo trata de transmitir su experiencia a jóvenes y no tanto. “Hace poco vino a nuestro despacho un ‘joven’ de 88 años que quería que le ayudáramos a poner en marcha una empresa”, comenta De Cabo, también considera que no todas las ideas buenas valen y que antes de poner en desarrollar un proyecto hay que hacer tener en cuenta muchos factores.

Sin embargo, De cabo considera que el actual sí puede ser un buen momento para los emprendedores: “Para el que arriesga, para el que trabaja, para el que trabaja en equipo… siempre es un buen momento de poner en marcha una empresa”.

 

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